NUEVAS OBRAS… EN TALLERES DE LA CALLE SAN MIGUEL

Sigamos conociendo cómo evoluciona la sociedad constituida entre otros, por Antonio Averly:

Los talleres de la Calle San Miguel (1864-1880)

La sociedad (S.M.A) se disolvió tras una serie de conflictos. Antonio Averly instaló en 1863 unos talleres de maquinaria en la Calle San Miguel, límite urbano de la ciudad. Estos talleres no contaban ni con fundición propia ni con turbina hidráulica, lo que dio lugar a que dependieran de fundiciones foráneas, con alguna de ellas llegó a establecer una larga relación, como “Pujadas e hijos” de Barcelona, es así como adquirió influencias Catalanas.
Averly dejaba a elección del fundidor Pujadas el alterar, según conviniese, la decoración o forma del modelo. Averly mandaba un dibujo esquemático donde especificaba grosor, peso y medidas de la pieza, dejando en cambio, esbozada la decoración.

Obra realizada por Averly en ésta época

Samaritana en plaza La Seo

Samaritana en plaza La Seo 1866

Uno de los modelos que se introdujo por vía de Pujadas fue la escultura-fuente llamada “La Samaritana”

Se trata de una fuente monumental que representa la Samaritana a quien Jesús pidió beber. La estatua representa une portadora de agua, de unos dos metros de altura y que vierte agua por dos cántaros.
Inicialmente estuvo en la plaza de la Catedral de la Seo, pero en 1960 fue trasladada a la Plaza del Justicia, donde se encuentra en la actualidad.

Estatua_de_la_Samaritana_(Zaragoza)

Samaritana en plaza La Justicia desde 1960

La estatua es de estilo neoclásico y está representada como una ninfa vestida con una leve túnica que recuerda las vestimentas grecolatinas.
El pilón de agua que la rodea fue en un principio de hierro, pero después de su traslado al nuevo emplazamiento de la Plaza del Justicia, fue sustituido por uno de cemento, que es el que conserva en la actualidad.

Samaritana frente a los balcones del Arzobispado 1866

Samaritana frente a los balcones del Arzobispado 1866

Antonio Averly mantuvo contactos con casas Catalanas y Francesas lo cual permitía a los talleres ofrecer al mercado Zaragozano y Aragonés una amplia variedad de máquinas y servicios para la agricultura, industria, infraestructura urbana, hogar y otros, que gracias al recién instalado ferrocarril podían llegar a numerosos puntos del país.

Los transportes siempre jugaron un importante papel para la factoría, hecho muy importante que trataré en otra entrada del blog mas rigurosamente.
El ferrocarril unió Zaragoza con otros núcleos industriales de Cataluña y el País Vasco, con el consiguiente aumento del volumen industrial y del radio de acción comercial de la fábrica a todas las provincias españolas.

En aquella primera época del taller se dio trabajo hasta a 16 obreros, un capataz, un contramaestre y un contable. Averly se ocupaba de los dibujos, viajes y dirección general de todo el negocio, el cual estuvo en crecimiento constante. La época de 1875 fue particularmente próspera por la gran cantidad de muelas de molinos que se instalaron.

El primer ayudante en los trabajos de proyección e ingeniería que Antonio Averly contrató fue el ingeniero civil Jules Foucault, en el año 1870, que permanecería en los talleres hasta principios del siglo. Con posterioridad se incorporó al equipo técnico el Ingeniero Catalán Enrique Sagols, para ocuparse como dibujante, especialmente para viajar, recoger datos de edificios y llevar los libros de cuentas, de salidas, de maquinaria, jornales y trabajos de los operarios.

Sin embargo aun hay que esperar a la década posterior cuando adquirió mayor desarrollo su industria. Averly formó parte de otras sociedades y poco a poco dejó de depender de otras casas de fundición del País Vasco, Cataluña y del extranjero.

“En ciudades y países la gente es distinta y hace a las ciudades distintas. La ciudad es así porque su gente es así.”
Clorindo Testa

SE INICIA LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL EN ZARAGOZA

¿De que manera se estableció la fábrica Averly que hoy conocemos en Paseo María Agustín?¿Fue fácil la implantación de la industria en Zaragoza? Por su puesto ha tenido un recorrido, que sería interesante conocer.
Algunas de éstas preguntas nos surgen si nos planteamos cómo se implantó ésta fábrica en Zaragoza y como abrió camino a la aparición de la industria en Aragón. Para ello es necesario conocer el marco histórico en que se encontraba Zaragoza.

A lo largo del siglo XIX la economía aragonesa fue sobre todo agraria, la mayoría de las fábricas estuvo dedicada a la transformación de productos agrícolas. Pero, poco a poco, el sector industrial iba a ir avanzando.

Fue en la década de 1850 aproximadamente cuando el gobierno español da ciertas facilidades a la inversión foránea. Vinieron a Zaragoza algunos emprendedores extranjeros (sobre todo, franceses) que confiaban en las posibilidades de desarrollo futuro que ofrecía una tierra industrialmente «virgen» para decidirse a materializar sus proyectos.

plano zaragoza de 1850

plano de Zaragoza de 1850

La Sociedad Maquinista Aragonesa (S.M.A) (1853-1864)
Es por ello que en 1852 llega a Zaragoza Antonio Averly con la finalidad de ocuparse como ingeniero en la S.M.A (Sociedad Maquinista Aragonesa), comienza entonces a arrancar la industria en Aragón (algo tardía en comparación con el resto de España), ésta es la primera empresa de fundición que se instala en la región.

La Sociedad Maquinista Aragonesa (S.M.A) (1853-1864)

Antonio Averly, ingeniero civil procedente de Lyon constituye en enero de 1853 la S.M.A junto a otros socios.
La sociedad instalará sus talleres de fundición y construcción de Máquinas en Torrero, junto al molino de Baranda, bajo la razon social de “Julio Goybet y Cía”. La fábrica utilizaba energía hidráulica gracias al caudal de agua proporcionado por la acequia de San José y contaba con varios edificios cuyas funciones eran: almacén, carpintería para modelos de fundición, talleres de tornos, talleres de fundición de hierro colado, bronce y fraguas.

Algunos de los objetivos principales de la S.M.A fueron llenar el vacío existente en la actividad productiva y a la vez se convirtió en pionera de la Industria Aragonesa de transformaciones metálicas, todo ello en un contexto complicado ya que hasta entonces las comunicaciones de Zaragoza eran difíciles de mantener pero no a partir de su llegada ya que en la S.M.A se construyeron las máquinas y los materiales de los ferrocarriles que se trazaron hasta Zaragoza, con el objetivo de evitar las pérdidas de dinero y tiempo que resultaban al dirigirse a las fundiciones Catalanas o extranjeras.

El impacto de esta fundición debió ser muy grande si se tiene en cuenta que contaba con medios de producción de igual nivel técnico que sus homólogas en Francia (entonces situada en la vanguardia de la ingeniería y desarrollo industrial), y la nula competencia que aquí tenía.

Sin embargo ésta sociedad se disolvería en 1863 aproximadamente, a lo que Antonio Averly instala otros talleres por su cuenta, todavía no son los definitivos.

Obra realizada por S.M.A

Como curiosidad comentar que son poco conocidas la serie de obras que ésta empresa pionera llevó a cabo, sin embargo si se sabe con seguridad que fue en esta época en que se construyó el chapitel de La Seo

Fue en 1850 que un rayo incendió y arruinó el chapitel de la torre campanil de La Seo, matando además al campanero. Hasta 1861, no se colocaron los andamiajes que permitirían colocar el nuevo chapitel fundido en los talleres Julio Goybet y Cía de Zaragoza bajo la dirección de Antonio Averly.

La Seo sin chapitel

Torre de La Seo sin chapitel. Fotógrafo: Mariano Júdez y Ortiz, Año 1859 Albúmina sobre papel.

Plaza de la Seo y su Chapitel

Torre de La Seo con chapitel

 “Ciudad no consiste en las casas, los pórticos, ni las plazas públicas: los hombres son los que la forman.”

Eugenio Espejo

BIENVENIDOS

Bienvenidos a todos a éste blog acerca del Patrimonio Industrial de Averly.

Mi objetivo al crear éste blog es únicamente acercar a todos los que querais leerme a conocer mejor éste pequeña isla dentro de la urbe de Zaragoza conocida como “Fundición Averly”.

Seguramente muchos de vosotros habéis oído hablar acerca de la fabrica de fundición Averly ubicada en Paseo María Agustín, y la polémica en torno a ella que desde hace unos años está apareciendo en los diferentes medios de comunicación, y es que el 70% del conjunto puede que sea próximamente demolido para permitir la construcción de más de 200 viviendas en distintos bloques de hasta 18 plantas.

Daniel Pérez 06

Entrada desde Paseo María Agustín

Por tanto a lo largo de este blog y en los distintos posts lo que voy a tratar es que se conozca mejor esta Villa Factoría.

La ciudad se entiende como un complejo mecanismo creado por el hombre, donde todo está relacionado e interconectado y sólo conociendo la historia de nuestra ciudad, sus costumbres, su pasado cultural (literatura, música, fotografías, arquitectura, industria), las personas que la habitaron… podemos entender porqué es cómo es, la evolución de su trazado, su arquitectura y modelo urbanístico.

Para entender ésto podemos retroceder hasta La revolución industrial. Ésta revolución no fue un fenómeno que afectó por igual a todos los países, o a todas las regiones.

En el caso de Aragón, ésta tuvo una industrialización tardía y más lentamente si la comparamos con el resto de España, pues el valle del Ebro es una región marcadamente agraria.

Es por ello que La historia empresarial de la Fundición Averly (constituida en 1863 por Antonio Averly y trasladada hasta su actual ubicación en 1880) es parte importante de la memoria del pueblo Aragonés y muestra de su trayectoria industrial.

Por todo ello con éste blog se pretende poner en conocimiento de todos éste legado, y dar la oportunidad a generar un debate sobre la importancia de su permanencia o no, así como de si queremos preservar su valor patrimonial (abarcando tanto el Patrimonio Inmueble, mueble, documental e inmaterial).

Y de ésta forma teniendo pequeñas pinceladas de éste conjunto privado en la actualidad podamos preguntarnos nosotros mismos:

¿Que papel tuvo en el momento de su aparición? ¿Que pasará si es destruida, o que beneficios puede traer si se conserva y se convierte en un nuevo foco de actividad? ¿De que tipo de protección goza hoy en día? ¿Hay mas ejemplos en la actualidad que han podido recuperarse? ¿Sería sostenible económicamente su conservación? ¿Podría suponer una alternativa de atracción turístico cultural? ¿Como gestionar una propiedad privada como es Averly para un uso social?

Es decir, poder formarnos nosotros mismos una pequeña opinión, y de ésta forma sea cual fuere su destino, al menos Zaragoza no pierda pierda ésta villa factoría por ignorancia.

Porque nuestra ciudad es de todos los que la habitamos, y tenemos derecho a conocer su historia, y sentirnos partícipes y protagonistas de los cambios que se suceden en ella, a participar y debatir en los proyectos que la están configurando tal y como es, importantes como lo son tanto en el plano cultural como en el histórico.

Hacer el retrato de una ciudad es el trabajo de una vida y ninguna foto es suficiente, porque la ciudad está cambiando siempre. Todo lo que hay en la ciudad es parte de su historia: su cuerpo físico de ladrillo, piedra, acero, vidrio, madera, como su sangre vital de hombres y mujeres que viven y respiran. Las calles, los paisajes, la tragedia, la comedia, la pobreza, la riqueza.

Berenice Abbott